En protección de datos personales, conocer la categoría de un dato es fundamental. Que una información esté publicada o sea accesible no significa automáticamente que una empresa pueda usarla para cualquier finalidad.
En protección de datos personales, conocer la categoría de un dato es fundamental. Que una información sea fácil de encontrar, esté publicada en internet o aparezca en un documento no significa automáticamente que una empresa pueda usarla para cualquier finalidad.
Los datos públicos son aquellos que la ley o la Constitución han definido como accesibles al público. Por ejemplo, la profesión u oficio de una persona, su calidad de comerciante o servidor público, o información contenida en registros y documentos públicos que no tengan reserva legal.
Los datos semiprivados no son íntimos ni públicos, pero pueden interesar a un grupo determinado o a la sociedad. El ejemplo más conocido es la información financiera, crediticia, comercial o de servicios. Por eso, aunque una entidad pueda requerirla para evaluar un riesgo o una relación comercial, no significa que pueda divulgarla libremente.
Los datos privados son aquellos que, por su naturaleza íntima o reservada, interesan principalmente al titular. Por ejemplo, información personal entregada en una hoja de vida, datos de contacto no públicos o información contenida en una relación contractual.
La clasificación importa porque ayuda a definir qué controles, autorizaciones y medidas de seguridad necesita la empresa antes de recolectar, usar, compartir o conservar información.
En Karina Molano Consultoría Legal acompañamos a las empresas a identificar qué tipo de datos manejan y a implementar controles proporcionales para tratarlos de forma segura y conforme a la normativa.
Michell Monsalve Perfetti
Abogada Consultora
Karina Molano Consultoría Legal
